Amor: Máquina de movimiento perpetuo
En la sala de emergencias un enfermo agonizaba, sus manos crepitantes y su retina cristalina ya lo unico que ansiaban para partir en paz, era verle de nuevo: verle el rostro blanco y redondo en el que habitaban los astros, que tenia por ojos, que poco a poco se fueron cerrando, ver aquellos cabellos cortos y recordar sus sueños mozos.
-¿Cómo es que sigue vivo?- las enfermeras preguntaban
Y los doctores admirados milagro de vida proclamaban; porque aun sin fuerzas, sin pulsaciones suficientes que sus años aguantaran, seguia aire exhalando y vida inhalando. Todos pensaban lo mismo, todos menos uno.
¿Que hay que admirarse de ello?-decia aquel Dr. de la vida desilusionado- ¿Van a decir que es obra del amor que siga vivo? ¡que va! amores, ya no hay como esos...
El enfermo llamó a encargado para hablar con aquel Dr. malhumorado
-¿Qué es Dr. lo que le perturba?¿por qué no creer en el amor que profeso?
¿por qué no creer en alguien que me conoce?
¿por qué no querer pasar con ella los ultimos segundos de esta vida que lo único que hizo fue adorarle?
¿por qué no pedir que nos volvamos a encontrar...aunque sea mas alla de esta vida y la muerte ladina ya nos aparte?
Dese cuenta Dr. que no hago mas que preguntas para Ud. por que darle razones sería insensato tratar de convencer un necio con argumentos es tiempo malgastado; mejor le pregunto para que Ud. encuentre respuesta y no se aquivoque cuando de partir sea la hora.
Sólo rodó una lágrima por su mejilla al tiempo que acomodaba su mullida almohada; el enfermo de alegar se habia agotado y el oxígeno del tanque casi marcaba cero.
Llámole a la enfermera el Dr. sin haberse por el discurso del enfermo inmutado y mietras salía a buscar del tanque un reemplazo; la mujer del enfermo entró con lento paso.El amor se vislumbró, el corazón comenzó a latir y el electrocardiograma dio señales de taquicardia, ese impulso eléctrico de tanta potencia hizo un corto en la toma de corriente y cuando el Dr. se dio cuenta e intentóle reparar su corazón entro en bradicardia por la corriente que por su cuerpo pasaba.
Y asi mientras el joven Dr. entraba al sueño eterno, la mujer del enfermo exhaló en la boca de su amado el aliento y ese aire en movimiento dio al hombre viejo y somnoliento las ganas de vivir de nuevo.
La moraleja... la dejo a su criterio.
Por: Rosario del Carmen Flores Vallejo
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"Ver lo que quieres ver y no lo que es, es tu peor castigo por poseer ojos y ver con el corazón " |